Un año por delante con una vida nueva

Queridas Manhattaneras,

 En primer lugar, desearos un feliz año nuevo. Si bien ya hace unas semanas que estamos en la era del 2.016, no podía empezar este post sin daros la bienvenida al nuevo año.

No sé si os habéis marcado muchos propósitos para los próximos meses. Hay quienes se plantean nuevos retos; hacer más ejercicio, cuidarse uno mismo, etc. Otros, en cambio, deciden seguir el lema; AÑO NUEVO, VIDA NUEVA. Yo he decidido apostar por éste último y es que para mí, este 2.016, ha marcado una nueva e importante etapa en mi vida.

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En muchas ocasiones, seguir el lema “año nuevo, vida nueva” implica grandes cambios; cambiar de trabajo, poner fin a una relación sentimental o tomar otras decisiones importantes que cambian, al mil por mil, tu vida.

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Posiblemente, la búsqueda de este nuevo cambio en uno mismo, hace que sea uno de los meses en que recibamos más visitas de clientes que deciden poner fin a su relación. Hay quienes piensan que una “separación sentimental”, no debe regularizarse, por no haber oficializado la pareja de hecho, tener hijos o bien patrimonio en común.

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Sin embargo, desde Arbitrium Advocats, os aconsejamos que dejéis muy detallado todos los aspectos de ese amor fugaz que no ha podido perdurar. A pesar de que en muchas parejas, sobre todo en jóvenes, no exista patrimonio común, os recomendamos que procedáis a confeccionar un contrato privado con todos los aspectos que os puedan vincular.

Es en estos momentos cuando surgen muchas dudas. Por ejemplo, ¿qué pasa si lo que realmente me vincula es un contrato de arrendamiento? Pueden acontecer diversas posibilidades:

1.- Si bien ambas partes deciden abandonar el inmueble, se deberá notificar al propietario del piso, con el mes o meses de antelación estipulados en el contrato, y rescindir el mismo.

2.- Por otro lado, si uno de los dos decide permanecer en el domicilio, con el consentimiento de la otra parte, puede procederse a realizar la subrogación del contrato de arrendamiento. Esto es, que el contrato de arrendamiento que inicialmente estaba a nombre de los dos, pasará a estar únicamente a nombre de la parte que decida permanecer en la vivienda. Por lo que la persona que permanezca en el que fue el domicilio común, se acoge a todos los derechos y obligaciones inherentes al mismo.

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Los problemas pueden surgir cuando el propietario del inmueble no está dispuesto a hacer la subrogación del contrato, no nos responde a nuestra petición o bien tarda en dar un sí o no rotundo.

¿Qué pasa si mientras tanto queremos regularizar la situación? Siempre existe la posibilidad de hacer un contrato privado en el que asimismo se incluye la subrogación del referido contrato.

No obstante, y dado que los temas de separaciones no son nada fáciles, dada la delicadez de la situación, os aconsejo que antes de dar un paso en falso, os asesoréis a nivel jurídico, a fin de evitar futuros problemas.

¡Feliz fin de semanas Manhattaneras!

Lídia Villanueva Garcia

lidia@arbitrium.es

instagram: lidia_arbitrium

 

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